Helicópteros RC

Servos

  En ésta nota explicaré que servos son los más apropiados para los helicópteros, ya que aunque casi cualquier servo sirve hay algunos que darán mejor resultado y la durabilidad será mayor.
Puede ser que uno tenga servos de distintas características, y no sepa en que mando en especial utilizar cada uno de ellos.
Para empezar, las características principales a tener en cuenta de los servos son: fuerza o torque (Kg/cm) y velocidad (seg./60°), además de las características secundarias cómo cantidad de rodamientos, precisión, material de engranajes, tipo de motor y voltaje de funcionamiento (4.8 y 6.0 Volts).
Los helicópteros se dividen en 3 grupos, los 30, los 46 y los 60, y para cada tipo de helicóptero hace falta utilizar servos apropiados para que no presente inconvenientes.
Suponiendo que la intención es realizar vuelos de tipo sport, un helicóptero para motor 30 a 46 puede funcionar bien con los llamados servos standard provistos por la mayoría de las radios, los cuales casi siempre tienen una fuerza aproximada a los 3,5 kg/cm. Sin embargo, el mando más importante (el paso del rotor principal) requiere de una mayor fuerza y velocidad, por lo cual se necesita un servo de por lo menos 5 kg/cm de buena calidad, para que no tome juego o se queme.
Hay que destacar que los servos no hacen la misma fuerza en un helicóptero chico o mediano (30/46) que en uno grande (60). Estos últimos requieren de servos de mayor torque y calidad en todos los mandos.
Mi experiencia personal dice que en los helicópteros grandes debería utilizarse servos de por lo menos 5 kg/cm en los mandos básicos y de 7 a 8 kg/cm en el mando del paso.
En el caso del rotor de cola de los helicópteros de cualquier tamaño, siempre es mejor usar un servo de alta velocidad, para lograr que el giróscopo pueda efectuar las correcciones en forma rápida.
Más allá de las marcas y de la calidad de los servos que se usen, cualquier servo que tenga juego, o un chateo al funcionar, deberá ser reemplazado.
El tema principal no pasa sólo por no romper el helicóptero, sino por algo mucho más importante: la seguridad de uno mismo y de quienes nos rodean.

  Nuevamente espero que el artículo les sea de utilidad.

Juan Pablo Esterlizi